Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu Komei Jyuku es un koryû (escuela antigua) fundada entre la Era Eiroku (1558-1570), la Era Genki (1570-1573) y la Era Tenshô (1573-1592) por Hayashizaki Jinsuke no Shigenobu. Según la mayoría de los especialistas y estudiosos de la historia japonesa, fue la primera escuela en especializarse en el arte del iaijutsu (arte del desenvaine del sable japonés) , articulándolo y ordenándolo. Musô Jikiden Eishin Ryû procede del feudo de Tosa, de la familia Yamauchi en la línea de Tôkyô y está reconocida por la Nihon Kobudô Kyôkai bajo el liderazgo del 21º sucesor legítimo de la escuela Sekiguchi Takaaki Komei sensei. Las clases en los dôjô están dirigidas por el representante para España de esta escuela, Sekiguchi Kenryû, quien ha sido autorizado a enseñar y transmitir estas enseñanzas samurai del feudo de Tosa.

Ryôen Ryû naginatajutsu está liderada por Shimizu Nobuko sensei. Centrándose en el manejo de la naginata (alabarda japonesa) y el tantô (puñal) de Jikishinkage Ryû bajo los conocimientos adquiridos de la 17º sôke Toya Akiko sensei, que le concedió 8º Dan Hanshi a Shimizu sensei. También se estudian formas de etiqueta y protocolo derivadas de Ogasawara Ryû reihô y transmitidas por el 32º sôke Ogasawara Tadamune sensei, que le concedió a Shimizu sensei el Menkyô Kaiden así como el nombre de Ryôen. Las clases en los dôjô están dirigidas por el representante para España de esta escuela, Ryôen Ryûko, quien ha sido autorizado a enseñar y transmitir estas enseñanzas.

martes, 23 de junio de 2015

Boda entre katana y naginata (Viaje a Japón Mayo 2015)


Este viaje a Japón no ha sido con motivo de turismo, de entreno o de estudios (aunque todo ello ha cabido en él), sino de algo mucho más trascendental: mi boda.
Tras casarnos en España en la iglesia del Convento Franciscano de mi pueblo (Benissa), Aki, yo y nuestra dos familias partimos a Japón para casarnos por el ritual Shintô en el Tsurugaoka Hachimangu en Kamakura.

Izquierda: Noguchi Fukuko sensei / Derecha: Shimizu Nobuko sensei.

La verdad es que relatar todas y cada una de las fases de una boda tradicional japonesa precisaría de un único atículo. Los protocolos a seguir de acuerdo con el sahô tradicional son muchos y muy complejos. Los novios deben seguir unas indicaciones muy precisas tanto desde el momento de partida hacia el templo en un jinrikisha especial de boda o carrito tirado por un hombre. En el Wakamiya mientras nuestras familias escuchan las instrucciones a seguir, Aki y yo debemos leer y firmar la declaración ante los dioses (Seishi). Es el novio el que debe hacerlo con un pincel de shôdô, asi que tuve que poner en práctica mi rudimentaria escritura para escribir nuestros nombres y apellidos así como el año en el que estamos según la Era actual (Heisei). Tras ser escoltados por una maravillosa orquesta de Gagaku (música tradicional japonesa), llegamos al Maiden o pabellón donde nos casamos en presencia de los dioses. Aquí una vez más es tarea del novio leer las palabras que van dirigidas a las divinidades Shintô. También el sacerdote Shintò y su ayudante procedieron a hacer sendas lecturas y la sacerdotisa realizó una danza ritual. Primero los sacerdotes y luego Aki y yo realizamos Tamagushi Ôharai con ramas de árbol sakaki. Tanto la danza como este rito aluden al día en que la Diosa del Sol (Amaterasu no ômikami) se encerró en una gruta. Todos estos ritos tienen una función purificadora y de repeler malos espíritus a la par que llamar la atención de los dioses sobre aquellos que se van a unir. Para finalizar, los novios y las familias bebimos e intercambiamos sake sagrado servido en una tetera de oro de doble pico. Con la música Gagaku y una procesión finalizó la ceremonia, pero la boda continuaba con el banquete familiar, realizado en el lujoso restaurante Kamakurayama. Aquí el protocolo era casi mayor que en el templo, cada minuto del banquete esta programado al milímetro. Es toda una experiencia vivir un momento así.



Y a todo esto muchos estaréis pensando...¿y qué tiene que ver esto con el bujutsu? Normalmente a estos eventos, en especial a la ceremonia Shintô en el Maiden, sólo se premite subir a la familia sanguínea cercana. En mi caso, aparte de mi familia española y mi nueva familia política japonesa, tengo una familia japonesa del bujutsu. Mi maestro Sekiguchi Takaaki Komei sensei, 21º representante de Musô Jikiden Eishin ryû iaijutsu (Komei Juku) me "adoptó" cediendome su apellido y nombrándome Sekiguchi Kenryû. Mi maestra, Shimizu Nobuko sensei, líder de la escuela Ryôen ryû naginatajutsu, también me "adopto" nombrándome Ryôen Ryûko. Es por esto que quise invitarles a tan preciada ceremonia y emotivo día para que lo compartieran con todos nosotros.



Lamentablemente Sekiguchi sensei no pudo asistir por problemas de agenda, por lo que envió en su representación a una de sus más altos instructores, la maestra Noguchi Fukuko sensei, quien a su vez es la líder de la escuela Kôfu ryû kenbu. Mi maestra de naginata Shimizu Nobuko, si pudo acudir y lo hizo con mi buen amigo y "hermano" Shimizu Masahito.
Llegado el momento de leer el "shukuji" o discurso para los novios, Noguchi sensei se levantó y leyó el largo y realmente emotivo discurso que escribió Sekiguchi sensei para el momento. Realmente me siento muy honrado de que mi maestro me aprecie tanto como para dedicarme tantas y tan bonitas palabras. Cuando las emociones comenzaban a sosegarse, llegó el momento del brindis, que en esta ocasión recayó sobre mi maestra de naginata, Shimizu sensei, quien también nos dedicó a Aki y a mi unas preciosas palabras.



El banquete fue ameno dentro del protocolo, entre otros gracias a la labor de maestro de ceremonias del tío materno de Aki y a un espectáculo de magia de su tío paterno.
Salimos al jardín del restaurante, y antes de que mi suegro pronunciase las palabras de finalización de evento, Aki y yo teníamos una sorpresa preparada para nuestros sensei.



Puesto que Aki es estduainte de Ryôen ryû naginatajutsu (hace ya algo más de dos años y medio), ambos realizamos un embu de naginata. Los kata fueron escogidos con un significado especial. Yo actuaba de uchidachi (katana), mientras Aki de shidachi (naginata). Dentro de la primera serie de la escuela (Shôden no Bu), realizamos la primera kata (Minamo) en la que al final gana shidachi. Seguimos con la séptima kata (Naginata Zôri) donde gana uchidachi. Para finalizar y equilibrar y armonizar ambas partes concluímos con la sexta kata (Musubi Kiri) en la que ambos "empatan" dentro de un ejercicio de armonía y respiración: shiawase-kokyûhô. Tras esto yo tomé la naginata para finalizar el embu con el último kata de la segunda serie (Ryû no Bu): Kogarashi.
Tras esto, Aki se retiró y yo realicé un embu de Musô Jikiden Eishin ryû iaijutsu demostrando los 3 kata de la serie Bangai Sanbon (Hayanami, Raiden, Jinrai) y las 5 de la serie Bangai Gohon (Mae, Aranami, Kesa Guruma, Taki Guruma y Tatsumaki).
Con esto finalizaron las ceremonias y nos despedimos brevemente de los sensei puesto que nos volveríamos a ver en breve.


Tras un viaje turístico en el que enseñamos las maravillas de Japón a mis padres y hermano, llegó el momento de entrenar.
El primer lugar de entreno fue el dôjò de Kamata, liderado por Fujii Katsuko sensei (la mano derecha de Sekiguchi sensei y su alumna más antigua). Aquí tuve la oportunidad de entrenar con Obiki Ritsuko sensei y con Yamazaki Hiroo sempai. Durante el keiko trabajamos las tres series principales de iaijutsu del koryû Musò Jikiden Eishin ryù iaijutsu: Seiza no Bu (11 kata), Tate Hiza no Bu (10 kata), Oku Iai Iwaza (8 kata) y Oku Iai Tachiwaza (13 kata). Además tuvimos la ocasión de ver la serie "extra" Bangai Gohon de 5 kata. Agradezco mucho las correcciones y la paciencia de mis sensei y sempai a la hora de indicarme las formas correctas.

Kamata dôjô. De derecha a izquierda: Yamazaki Hiroo sempai, Sekiguchi Kenryû, Fujii Katsuko sensei, Obiki Ritsuko sensei. 

El segundo lugar de entreno es el hombu dôjò de nuestro koryû de iaijutsu, localizado en Shinagawa. Allí tuve la gran ocasión de tener un keiko privado con Fujii sensei, en el que se centró en mejorar aquellas cosas que había visto regular en la sesión de Kamata dôjô. El trabajo fue el mismo, 47 kata en total, con muchas repeticiones sy muchas correcciones. Realmente es impresionante ver y entrenar con Fujii sensei que a sus 75 años puede realizar todas y cada una de las kata, tanto las de seiza como tate hiza a la perfección. Fujii sensei ya era alumna del anterior representante de nuestra escuela, el 20º Onoe Masamitsu y era kôhai de nuestro actual representante 21º Sekiguchi Komei, por lo que lleva incontables años de estudio de iaijutsu.
Yamazaki Hiroo sempai realizando hikitaoshi en Kamata dôjô.

En cuanto al keiko de Ryôen ryû naginatajutsu, Shimizu sensei me concedió también la posibilidad de un entrenamiento privado con ella. Como marco elegimos el Kanagawa Kenritsu Budôkan, un centro de budô y bujutsu espectacular. Dentro de la majestuosa arquitectura, se sucedian los grupos de estudiantes y sensei de iaidô, kendô, kyûdô, koryû, karate... todos saludándose con respeto creando un ambiente realmente marcial y bello...incomprable. Sin ir más lejos el shôdòjô que teníamos asignado (puesto que era muy grande) lo compartíamos por la mitad con un grupo de Shintò Musô ryû jôdô de la línea de Kyûshû (Otofuji-Suigetsukai).

Kanagawa Kenritsu Budôkan

El entrenamiento de naginata estuvo centrado en kihon y en las 10 kata de la primera serie Shôden no Bu, tanto en su parte de shidachi como de uchidachi. Hacia el final de las 5 horas de keiko, también tuvimos ocasión de poder ver las 5 kata de la segunda serie Ryû no Bu.

Kanagawa Kenritsu Budôkan con Shimizu sensei. 


Shimizu sensei se sentía realmente cómoda en este lugar y así me lo transmitía. Puesto que el lugar esta a 65km de su casa y lugar habitual de entrenamiento (Yoshikawa en Saitama) le pregunté el porqué de esta familiaridad, y la respuesta me dejó boquiabierto: Resulta que casi 40 años antes, Shimizu sensei acudía a este mismo dôjô a recibir clases de Jikishinkage ryû naginatajutsu de manos de la 17º sôke Toya Akiko sensei (recordemos que Shimizu sensei es Tora no Maki-8º Hanshi de este koryû). Shimizu sensei me comentó que generalmente era ella la que tenía que desplazarse hasta Òsaka para asistir a las clases de Jikishinkage ryû en el hombu dôjô, pero que de vez en cuando, Toya sôke venía a Kantô para impartir keiko especial en el Kanagawa Budôkan así como en el Chiba Budôkan, ocasiones que Shimizu sensei no desperdiciaba. Me sentí honrado al poder entrenar en un lugar que no sólo tiene historia marcial en general, sino en relación con nuestra propia escuela. Allí mismo donde Shimizu sensei había sido una deshi, ahora era yo el estudiante y ella la maestra.



Para la última sesión de entrenamientos volvimos a desplazarnos al Shinagawa dôjô para una sesión doble de Musô Jikiden Eishin ryû iaijutsu dirigida por Fujii sensei y una sesión de Ryôen ryû naginatajutsu dirigida por Shimizu sensei.
En el keiko de iaijutsu también estaban presentes Kojima Keiko sensei, Shimizu Nobuko sensei, Yamazaki Hiroo sempai y Onoe Masato sempai. También nos acompañó Sonoko Nakano sempai, secretaria de Komei Juku. Practicamos todos juntos la serie Tôhô Gohon (5 kata) la serie Seiza no Bu (11 kata) la serie Tate Hiza no Bu (10 kata) y la serie Oku Iai Iwaza (8 kata). A partir de aquí se formaron dos grupos. Uno con los sensei y los sempai donde trabajaron las series Bangai y el kenjutsu-kumitachi de Tachi Uchi no Kurai Nanahon no Kata y yo que me quedé perfeccionando Oku Iai. Fujii sensei focalizó aquellas kata que tenía más problemas y me estuvo haciendo correcciones. Para finalizar, Fujii sensei me preguntó sobre alguna kata por la que tenía dudas y mi respuesta fue pacticar las renzoku-waza Hayanuki Chudan morote, Hayanuki Chudan katate y Hayanuki chudan katate tachiwaza. La verdad es que gracias a las sensei y a los sempai pude aprender muchas cosas que espero transmitir a mis estudiantes en Madrid.

Shinagawa Kendôjô. De derecha a izquierda: Kojima Keiko sensei, Fujii Katsuko sensei y Shimizu Nobuko sensei.

Tras el keiko de iaijutsu llegó el momento de Ryôen ryû naginatajutsu, donde Shimizu sensei, Onoe san y yo realizamos kata de la primera serie Shoden no Bu, tanto en shidachi como en uchidachi. También tuvimos tiempo para realizar el kata Shihô Giri – Shihô Barai, donde vimos muchas correcciones de estilo y reihô. Para finalizar nos adentramos en dos de las kata de la tercera serie Tora no Bu: Hi Omote, y Hishô. No diré que son de las más difíciles porque todas y cada una de las kata de la tercera serie son extremadamente difíciles. Shimizu sensei opina que cuando uno consiga dominar estas kata tanto en papel de shidachi como en uchidachi, el nivel será equivalente a un 7º dan en graduación gendai (actual).
Para finaliza fuimos todos a cenar a un restaurante como despedida de Japón, puesto que al dia siguiente partía para España.

Onoe Masato sempai en Shinagawa Kendôjô

Este viaje ha sido especial desde el primer momento, marcado por mi boda con Aki, también hubo tiempo para realizar un duro y consistente entreno de bujutsu. La promesa en gratitud a los esfuerzos de mis sensei es: entrenar mucho, dar lo máximo en cada keiko y volver el año que viene, más fuerte y más sabio para que puedan ver los frutos las enseñanzas que ahora he cosechado.

Muchas gracias a mi familia por acompañarme Japón, a mi familia política por acogerme en su casa de Yokohama y tratarme tan bien, a mis sensei por recibirme cordialmente y enseñarme tanto y de tanta calidad, y por supuesto a Aki, por casarse conmigo y por comprender que mi "luna de miel" tenía que ser yendo de dôjô en dôjô, en esto creo que tengo la esposa más comprensiva y buena del mundo.

Alumnos de Musô Jikiden Eishin ryû iaijutsu Komei Juku en España. Dôjô Tai Itsu Kan. Curso Especial de Correcciones. 

Una vez volvimos a España, una de las primeras cosas que comencé a organizar es un Curso Especial de Correcciones de Musô Jikiden Eishin ryû donde poder contar todas y cada una de las cosas vistas en los keiko de Japón. En este curso se hizo efectiva la entrega a Jorge de su acreditación como miembro oficial del koryû (que traje de Japón). En este momento se puede decir que la escuela crece en miembros, puesto que con Jorge somos ya dos los que estamos reconocidos como alumnos registrados en Musô Jikiden Eishin ryû iaijutsu Komei Juku. Quedan muchos alumnos del hombu dôjô de España que todavía no son miembros, pero no tengo duda de que con su esfuerzo y con tesón en el keiko podrán conseguirlo en breve.

Jorge recibiendo su certificación de alumno oficial de Musô Jikiden Eishin ryû iaijutsu Komei Juku.