Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu Komei Jyuku es un koryû (escuela antigua) fundada entre la Era Eiroku (1558-1570), la Era Genki (1570-1573) y la Era Tenshô (1573-1592) por Hayashizaki Jinsuke no Shigenobu. Según la mayoría de los especialistas y estudiosos de la historia japonesa, fue la primera escuela en especializarse en el arte del iaijutsu (arte del desenvaine del sable japonés) , articulándolo y ordenándolo. Musô Jikiden Eishin Ryû procede del feudo de Tosa, de la familia Yamauchi en la línea de Tôkyô y está reconocida por la Nihon Kobudô Kyôkai bajo el liderazgo del 21º sucesor legítimo de la escuela Sekiguchi Takaaki Komei sensei. Las clases en los dôjô están dirigidas por el representante para España de esta escuela, Sekiguchi Kenryû, quien ha sido autorizado a enseñar y transmitir estas enseñanzas samurai del feudo de Tosa.

Ryôen Ryû naginatajutsu está liderada por Shimizu Nobuko sensei. Centrándose en el manejo de la naginata (alabarda japonesa) y el tantô (puñal) de Jikishinkage Ryû bajo los conocimientos adquiridos de la 17º sôke Toya Akiko sensei, que le concedió 8º Dan Hanshi a Shimizu sensei. También se estudian formas de etiqueta y protocolo derivadas de Ogasawara Ryû reihô y transmitidas por el 32º sôke Ogasawara Tadamune sensei, que le concedió a Shimizu sensei el Menkyô Kaiden así como el nombre de Ryôen. Las clases en los dôjô están dirigidas por el representante para España de esta escuela, Ryôen Ryûko, quien ha sido autorizado a enseñar y transmitir estas enseñanzas.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Gran alegría = Gran responsabilidad. Seminario de Normandía 2013 de Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu y Ryoen Ryû naginatajutsu por 21º Sekiguchi Takaaki Komei sensei y Shimizu Nobuko sensei.

Participantes del seminario de iaijutsu.

Como otros años, el martes 29 de octubre partía hacia Normandía, vía París para asistir al seminario que organiza en Cherburg-Octeville, mi sempai Minori Makita-Bècot. En esta ocasión el keiko prometía màs que nunca ya que a la habitual presencia del 21º sucesor del kôryu Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu, Sekiguchi Komei sensei, se sumaba también mi maestra de naginata, Shimizu Nobuko sensei, para enseñar Ryoen Ryû naginatajutsu.
Como siempre, me gusta llegar temprano por la mañana a París para darme una vuelta por tan bella ciudad antes de partir hacia Normandía. Màs tarde iría a esperar a aeropuerto a Sekiguchi y Shimizu senseis, donde me encontraría con mi sempai.



Los keiko se desarrollaron de la siguiente manera: Por la mañana, de 8:30 a 12:30 Sekiguchi sensei dirigía la práctica de Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu, y tras la parada para comer, Shimizu sensei dirigía el keiko de Ryoen Ryû naginatajutsu por otras tres horas y media, teniendo uno de los días una hora extra de iaijutsu de manos de Sekiguchi sensei, una vez finalizado el keiko de naginata. 
El primer día el entreno de  iaijutsu lo dedicamos a Tôhô Gohon, con sus kata: Mae Giri (MJER), Zengo Giri (Mugai Ryû), Kiriage (Shintô Munen Ryû), Shihô Giri (Sui O Ryû) y Kisaki Gaeshi (Hoki Ryû). Luego seguimos con la kata que a su vez contiene condensadas las 9 de las 10 kata que componen la segunda serie Tate Hiza no Bu: Hayanuki Chudan. 
21º Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu Sekiguchi Komei sensei durante kata Mae: Seiza no Bu. 

Shimizu sensei dió inicio al curso con unos ejercicios de calentamiento que aconsejó realizar antes de cada keiko. Tras esto empezamos a estudiar las kata de la primera serie Shoden no Maki en su parte de shidachi (naginata): Minamo, Do Giri sono Ichi y sono Ni, Shingetsu y Musô, para después incorporar el papel de uchidachi (boken) y así poder realizar estas kata en kumitachi. 

El segundo día de entreno realizamos la primera serie de Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu: Seiza no Bu, que aunque practicamos toda la serie, prestamos especial atención a los kata: Mae, Migi
Hidari e Yae Gaki. En la hora extra de keiko que tuvimos por la tarde, nos enfrascamos en el estudio de la primera kata de Oku Iai Iwaza: Kasumi.
            Sekiguchi Kenryû durante kata Kisaki Gaeshi (Hoki Ryû) de Tôhô Gohon.

En el tiempo de naginata Shimizu sensei volvió a comenzar con movimientos básicos antes de adentrarse en el estudio del kata. En esta ocasión se trabajaron los kihon básicos que componen las dos formas de corte en naginata: Takane y Tomoe.
Luego pasamos a repasar el Shoden Kumitachi que vimos ayer: Minamo, Do Giri, Shingetsu y Musô. A partir de aquí, seguimos avanzando en el programa de la serie, con los kata Sempu (sono Ichi, Ni, San) , Musubi Kiri, Naginata Kôju, Naginata Zôri y Fuji San para acabar con la kata Shiho Giri - Shiho Barai. En el keiko de Ryoen Ryû, no sólo se practican las armas (naginata, ken, tanto), también hay una parte muy importante dedicada al reihô que Shimizu sensei aprendió de 32º Tadamune Ogasawara sensei, del cual recibió Menkyo Kaiden del kôryû Ogasawara Ryû Reihô. Para finalizar el día con el estudio de artes asociadas a la escuela, Shimizu sensei nos estuvo corrigiendo, cual profesora de solfeo, el canto del poema tradicional Rôei, lo cual es parte de la escuela como una enseñanza màs de estas tradiciones de protocolo y enseñanzas femeninas, aunque seamos muchos los hombres que queramos aprenderlas y practicarlas, entre los cuales me incluyo.
 
                                 Asistentes al seminario de Ryoen Ryû naginatajutsu.

La primera de las alegrías que da título a este reportaje vino por parte de Sekiguchi sensei, quien tras el keiko nos convocó para que nos dispusiéramos en ambas filas paralelas en seiza, ya que iba a hacer entrega de unos certificados oficiales de la escuela, entre ellos, el nombramiento de Philiphe Laks (Shibuchô de iaijutsu de París) como Sekiguchi Kenosuke, así como a George Darocha (Shibuchô de chotoujutsu de París) como Sekiguchi Teshin, algo que ya se había hecho público en el pasado seminario que se celebró durante el verano en España (Benissa) pero que ahora se hacía oficial con la entrega de los correspondientes certificados.  Lo que no me esperaba es que sensei me fuera a llamar a mi también, y así fue: Delante de todos me hizo entrega de un certificado donde mi compromiso con la escuela se estrecha a pasos agigantados cediéndome su apellido y poniéndome el nombre de Sekiguchi Kenryû (Espada y dragón) un gran nombre, un apellido todavía más grande y una gran responsabilidad, ya que ahora más que nunca, con mi entreno y mis acciones represento al 21º heredero  de Musô Jikiden Eishin Ryû iaijutsu Sekiguchi Komei, como si de un padre se tratase.  

21º Musô Jikiden Eishin Ryû Sekiguchi Takaaki Komei sensei y Sekiguchi Kenryû Shibuchô.

El próximo día, yo particularmente amanecí de manera horrible, con dolencias gastrointestinales que me tenían indispuesto para cualquier acción, sin embargo me puse el la ropa de entreno y decidí ir a probar suerte, fue en este punto donde Sekiguchi sensei me exigió un sacrificio y autosuperación que junto al apoyo de mis compañeros de habitación y la propia Shimizu sensei que me proporcionaron sendas medicinas, acabé por sobreponerme a la enfermedad, y pese a estar más blanco que mi keikogi (según me decían mis compañeros) finalicé el keiko de iaijutsu con toda potencia y fuerza sin plantear objeciones a los duros entrenamientos de Sekiguchi sensei. En concreto en esta práctica de Musô Jikiden Eishin Ryû pudimos trabajar los kata Hayanami y Raiden de la serie superior Bangai Sanbon. Este día Sekiguchi sensei nos estuvo aleccionando con algo que muchos deberían tener en mente, haciendo una comparación en la que decía que por muchas películas de James Bond viéramos no nos íbamos a convertir en super espías, alertando acerca de los peligros que puede acarrear el “Youtube sensei”, y que el que desee aprender lo que tiene que hacer es acudir a un maestro cualificado y entrenar duro, seriamente y de manera continuada. Sobre esto último acabó aludiendo a que tampoco sirve de nada que alguien te diga que lleva 40 años entrenando budô si resulta que ha entrenado sólo algunos de esos años y muy pocas horas a la semana o al mes, para eso vale más la pena alguien que sólo lleva entrenando pocos años pero con alta calidad de keiko.


En el entreno de Ryoen Ryû nagianatajutsu nos centramos en el Shoden Kumitachi de los kata: Do Giri, Sempu (sono Ni) y Fuji San. Tras esto nos centramos en una de los kata de la serie Ryû no Maki: Kogarashi, destinada a realizarse en solitario, como los otros kata de esta serie donde se sustituye el papel de uchidachi por la idea de kasô no teki.
Puesto que Kogarashi es la primera kata donde se ve el trabajo de tantojutsu en la escuela, Shimizu sensei quiso que dedicáramos un tiempo al trabajo de este arma corta que tanta importancia tiene en nuestra escuela como complemento ideal de la naginata. En este contexto, trabajamos las formas de la misma kata Kogarashi, así como las enseñanzas de tantojutsu recogidas en los kata de la tercera serie: Naginata Hôzuki y Futae no Nagiri.
Este día, Shimizu sensei me quiso honrar practicando kumitachi directamente conmigo los kata: Sempu sono Ni y Fuji San (Shoden Kumitachi) y Nishiki Goromo y Naginata Hôzuki (Tora no Maki). Es realmente sorprendente el control del maai y la velocidad que tiene Shimizu sensei con la naginata pese a sus 71 años, no podía con ella, me comía en cada kaeshimen, dando fuerzas para superarme y subir de nivel.

Penúltimo día de keiko e iniciamos con iaijutsu estudiando nuevamente la serie de Tôhô Gohon, para continuar con Jinrai, que es la forma que nos faltó por entrenar el día anterior para completar la serie de Bangai Sanbon. Tras esto nos metimos de lleno en la tercera serie Oku Iai Tachiwaza, practicando las tres primeras formas: Yukizure, Tsuredachi y Sô Makuri.


En Ryoen Ryû naginatajutsu empezamos el entrenamiento con Shoden Kumitachi: Musô,  Sempu (sono Ni), para acabar con Tora no Maki (kumitachi): Naginata Hôzuki. Tras el trabajo tanto de uchidachi (tachi) como de shidachi (naginata) pasamos a centrarnos solamente en este segundo, con la serie Ryû no Maki: Hatsunagi, Namitsumi, Ryuen y Kogarashi. Para terminar el keiko, volvimos a la Primera serie Shoden, para realizar el trabajo de shidachi de la penúltima kata Zashô. Este día Shimizu sensei nos aleccionó con una máxima importante en el budô tradicional, se trata de yotsu no narai 四つの習い que viene a ser algo así como "las 4 enseñanzas", las 4 cosas que son necesarias para aprender bien budô
- Ryugi, se refiere a la tradición de la escuela elegida, el linaje o ryûsô yla propia estructura del ryû. 
- Shi, lo relativo al maestro o sensei, la persona que te va a enseñar.
- Ba, el lugar de entreno, dojo, casa del sensei, el lugar idóneo para aprender.
- Aite, los estudiantes y los compañeros de entreno, porque es tan importante para un maestro tener estudiantes como para un estudiante tener compañeros. 
De esta manera, Ryugi Shi Ba Aite son las necesidades o las virtudes importantes para poder acceder a una enseñanza en concidiones. 

                Shimizu Nobuko sensei corrigiendo sobre kumitachi de naginatajutsu.

El último día de entreno en iaijutsu lo comenzamos con la práctica o repaso somero por toda la serie de Oku Iai, tanto en Iwaza como en Tachiwaza, estudiando también algunas de las técnicas dentro del contexto del chotoujutsu.
De aquí pasamos a centrarnos en todo lo restaba del keiko en la práctica de kumitachi, que en el caso de Musô Jikiden Eishin Ryû, todavía no habíamos tratado en este seminario. En concreto, Sekiguchi sensei eligió la segunda serie de kumitachi de Eishin Ryû: Tsume Iai, trabajando los kata: Hasso, Kobushidori y Yae Gaki tanto en su parte de shidachi como de uchidachi. Con esta última forma estuvimos investigando sobre las formas henka waza en relación con otra kata de la serie pero del apartado de tachiwaza: Ganseki Otoshi. Este día estuvimos hablando sobre mi futuro viaje a Japón estas navidades, así como las posibilidades de entreno allí tanto de iai como de naginata en diferentes dojo de la escuela. Entonces se habló de la siguiente alegría y gran responsabilidad, la confirmación oficial por parte de Sekiguchi y Shimizu senseis de que participe en el Oshogatsu  Shinnensai Hounou Enbukai que se va a realizar el día 1 de Enero a las 9 de la mañana en el Yasukuni Jinja. Participaré y figuraré en el programa de Ryoen Ryû con mi nombre de la escuela: Ryoen Ryûko, donde tendré el honor de realizar varios kata en solitario con naginata de metal, así como kata en kumitachi realizando el papel de uchidachi con la mismísima Shimizu sensei de shidachi. Además realizaré el enbu con el montsuki cedido por Shimizu sensei, autorizándome a portar los kamon de Ogasawara Ryû que rigen el escudo de nuestra escuela de naginata. Tras el Hounou Enbu de naginata, y entre otros kôryû que participarán en el evento figuraré en el programa oficial de Musô Jikiden Eishin Ryû bajo mi nombre recientemente otorgado: Sekiguchi Kenryû, realizando las kata que sensei me ordene y portando a su vez el montsuki con los kamon de Sekiguchi sensei, quien me ha autorizado a llevarlos. El santuario de Yasukuni es uno de los más importantes de Japón y Tokyo por razones de índole religioso y político, y esta fecha es sumamente importante para el rito shintô en Japón, pues se va a rezar al templo para el año nuevo. Así pues tendré el honor de rezar en el templo junto a mis sensei, para luego realizar una demostración en el seno de la cultura japonesa dedicado a los Kami, ¿que mayor alegría puede haber y a la vez mayor responsabilidad?

     Henka waza de Kobushidori de Tsume Iai kumitachi de Musô Jikiden Esihin Ryû. 

El último keiko de Ryoen Ryû naginatajutsu empezó con la práctica de la kata de Ryû no Maki, Hatsunagi, para luego adentrarnos en el estudio de kumitachi con la kata de Shoden: Musubi Kiri y la kata de Tora no Maki: Nishiki Goromo. Ambas formas las pudimos practicar en los papeles de shidachi y uchidachi, destacando la interesante parte de kôkyû de la primera y la difícil parte de arrojar el goromo de la segunda. Para finalizar practicamos la parte de shidachi (naginata) de: Futae no Nagiri de Tora no Maki.  Durante esta última tarde de domingo, los practicantes fueron abandonando el seminario para poder volver a sus hogares para así el lunes reincorporarse a la vida laboral tras una semana de duro entrenamiento. Al final quedamos sólo el grupo de Normandía, con Minori sempai, Etienne, Pierre y yo mismo. En este momento Shimizu sensei quiso probarme haciendo practicar aquellas formas tanto en solitario como en kumitachi que me exigirá en el Hounou Enbukai de Yasukuni Jinja.

 
                              Ryoen Ryûko durante la kata de Shoden: Shingetsu

El último día cenamos con los sensei, con lo cual tuve la ocasión de seguir preguntando sobre cultura japonesa y entresijos de la escuela, ya que la práctica nunca termina el dojo, también tomando una deliciosa comida se sigue aprendiendo de los sensei. En este punto quiero agradecer a Minori Makita –Bécot sempai (Sekiguchi Seisui / Ryoen Rinka) su perfecta organización del seminario, así como a sus dos alumnos Etienne y Pierre que demostraron una gran eficacia en todas las labores logísticas del seminario, ellos dos solos hacían los que 5 aquí en España y con una celeridad y precisión en todo detalle asombrosa, dejando a Minori sempai sólo la preocupación de atender bien a los sensei. Bravo, equipo de Normandía.

Tras despedirnos de todos, al día siguiente partimos hacia París para ir al aeropuerto donde los sensei y yo teníamos que coger un avión para viajar a nuestros respectivos países. De camino paramos en la bellísima Bayeux, que siempre había soñado visitar desde que la estudié en la universidad. Aparte de su hermosa ciudad y su portentosa catedral gótica, destaca el fabuloso e incomparable Tapiz de Bayeux con sus más de 60 metros es una obra única de la Historia del Arte que cuenta la conquista de Inglaterra por el normando Guillermo “El Conquistador”.  En esto quiero agradecer una vez más a Christian, el marido de Minori sempai, por sus atenciones, preocupaciones y molestias.



Ya en el aeropuerto me despedí de Sekiguchi y Shimizu sensei, con gran pesar pero con alegría porque pronto voy a volver a verles y nada menos que en Japón, alegría y también responsabilidad, de dejar bien alto el nombre y la reputación de la escuela y de cumplir todas las expectativas que han puesto ambos maestros en mi, que pese a mi juventud y pocos años de práctica me han encumbrado a un nivel que hoy en día todavía me cuesta creer… ¡ahora sólo queda entrenar!

Marcos Sala / Sekiguchi Kenryû / Ryoen Ryûko